1.948 autoridades indígenas se pronunciaron sobre la grave situación humanitaria que vive su pueblo en la ciudad. Desde 2024, la Alcaldía Mayor de Bogotá ha realizado más de 20 denuncias ante la Fiscalía por vulneraciones de derechos a esta población.
Bogotá D.C., 19 de mayo de 2026. Las autoridades de la Confederación Nacional de los Pueblos de la Gran Nación Emberá de Colombia (CONNPEC) reconocieron y rechazaron, en un pronunciamiento específico sobre la situación en Bogotá, las graves vulneraciones de derechos de niños, niñas, adolescentes y mujeres Emberá asentadas en la ciudad, y alertaron sobre dinámicas de explotación, instrumentalización y captura indebida de procesos de retorno y reubicación, cometidos por algunos voceros que ejercen liderazgos negativos para la población.
En su declaración, las autoridades Emberá manifestaron su preocupación frente a “prácticas de violencia, explotación, utilización de menores, mendicidad, negligencia y aprovechamiento de las necesidades de nuestras familias”, y señalaron que las acciones cometidas por liderazgos negativos que han promovido el uso de niñas y niños en actividades de mendicidad, protestas, y bloqueos, entre otros, “no representan el mandato legítimo de nuestras autoridades tradicionales”.
Asimismo, la Gran Nación Emberá reconoció que “las violencias basadas en género no hacen parte de nuestra cultura ni de nuestras prácticas ancestrales”, y por el contrario, “representan una ruptura profunda de nuestros principios de armonía, respeto y cuidado colectivo”. En ese sentido, reiteraron su compromiso de fortalecer las acciones de prevención, protección y acceso a la justicia para mujeres, niñas y adolescentes Emberá víctimas de violencia en la ciudad.
Frente a estas vulneraciones, las autoridades expresaron “con claridad al país que la Jurisdicción Especial Indígena jamás puede ser utilizada para justificar, encubrir o permitir violencias contra niños, niñas, adolescentes y mujeres”. Esto confirma, según la declaración, que “los hechos de violencia ocurridos en Bogotá D.C., cuando constituyen delitos y afectan derechos fundamentales, deben ser atendidos por la jurisdicción ordinaria”.
Sobre la captura indebida de procesos de retorno, las autoridades Emberá identificaron “posibles prácticas de trata de personas y utilización de la necesidad de las familias indígenas para promover el traslado de población hacia Bogotá bajo falsas expectativas de ayudas humanitarias, beneficios institucionales o nuevos procesos de retorno”.
También, hicieron énfasis en que el derecho al retorno, a la reubicación e integración local no puede convertirse en escenarios de presión, instrumentalización o búsqueda de beneficios particulares. Por ello, hacemos un llamado a la Unidad para las Víctimas y al Ministerio Público para evitar incurrir en prácticas que alimenten prácticas perversas frente a derechos de las víctimas del conflicto.
Ante este pronunciamiento inédito, la Administración Distrital reitera que ha venido denunciando y atendiendo de manera reiterada las graves vulneraciones de derechos contra niños, niñas, adolescentes, víctimas y mujeres Emberá en la ciudad. Por esto, desde 2024, la Alcaldía Mayor de Bogotá ha interpuesto más de 20 denuncias ante la Fiscalía General de la Nación por presuntos hechos de violencia, instrumentalización de menores y otras vulneraciones identificadas en el marco de la atención institucional a esta población, e insiste en la necesidad de avanzar en las investigaciones y en la actuación articulada de las autoridades competentes.
En ese sentido, saluda que la Gran Nación Emberá reconozca estas afectaciones que profundizan la crisis humanitaria de las familias asentadas en Bogotá: es a partir de este pronunciamiento, que el Distrito y las autoridades tradicionales podrán avanzar de forma más armoniosa y eficiente en la protección, garantía y restablecimiento de derechos de niños y niñas Emberá, que representan la mitad de esta población en la capital.
De igual forma, el Distrito insiste en que los procesos de retorno y reubicación deben construirse desde la voluntad libre e informada de las comunidades, bajo condiciones reales de seguridad y dignidad, y no pueden convertirse en escenarios de presión, instrumentalización o beneficio particular.
Finalmente, la Alcaldía Mayor de Bogotá hace un llamado a no estigmatizar al pueblo Emberá y recalca su compromiso de seguir trabajando junto a las autoridades tradicionales y entidades nacionales para garantizar la protección de los derechos de esta población en la ciudad.
