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Educación: la esperanza para un nuevo comienzo

A sus 54 años, Beatriz*, mujer víctima desplazada de Norte de Santander, vio la oportunidad de culminar su bachillerato y aprender algo que le sirva para su sustento y el de su familia, ya que debe velar por la manutención de su madre, quien ya es de avanzada edad.

 

Al igual que ella, las personas que llegan a Bogotá en condición de víctimas del conflicto armado, lo hacen para salvaguardar su vida en principio, pero también con la esperanza de encontrar un futuro mejor lejos de la violencia. En este sentido, la Alta Consejería Distrital para los Derechos de las Víctimas, la Paz y la Reconciliación viene ofertando opciones de formación y empleo a través de los Centros Locales de Atención a Víctimas -CLAV- y en las ferias de Servicios de Empleabilidad y Formación para la Reconciliación –SEFRE-.

 

“Estaba en un CLAV buscando el tema de la indemnización o ayuda con la Unidad de Víctimas cuando vi un cartel con la oferta de formación y que además daban el transporte, a mí se me olvidó lo de la ayuda y me inscribí. Estoy haciendo un técnico en sistemas y terminando mi bachillerato, y estoy feliz”, relata Beatriz, beneficiaria de la oferta de formación que llegó a la Capital junto a su mamá y sus dos hijos en busca de protección, ya que grupos armados la amenazaron y su única opción fue salir del municipio dejando todo atrás.

 

Ella, junto a 394 personas, se matricularon en la oferta de formación técnica ofrecida por la Corporación Educativa San Agustín -COREDSA-, en las áreas de auxiliar administrativo y asesor de ‘call center’ con énfasis en inglés o portugués y en auxiliar de sistemas informáticos. Esta vinculación es gracias a un convenio de la Organización Internacional del Trabajo, el Ministerio de Trabajo y la Organización de Estados Iberoamericanos, que además les brinda un auxilio de transporte a la mayoría de los beneficiarios.

 

Beatriz siempre tuvo el anhelo de culminar su bachillerato y lo pensaba cada vez que pasaba por alguna institución educativa, por eso no dudó en tomar esta oportunidad inmediatamente se enteró. “Esto es lo mejor que puede hacer el gobierno por nosotros, darnos educación. El estudio es algo muy importante, más que darnos algo material, enseñarnos a pescar para nosotros poder hacerlo el resto de la vida. Soy feliz estudiando a pesar de los sacrificios que hago para poder estar aquí. El orgullo y la satisfacción que tengo es difícil de expresar. Entre semana estudio el técnico y los sábados valido el bachillerato”.

 

Para vincular a la población víctima a este tipo de ofertas la Alta Consejería adelanta una caracterización y se les invita a talleres de orientación vocacional y ocupacional que se desarrollan en los CLAV. A través de esta actividad se les brinda herramientas para una mejor inserción en el ámbito educativo o laboral. Estas acciones incluyen la resignificación de su proyecto de vida en Bogotá, competencias transversales como toma de decisiones o comunicación asertiva, tips para redactar la hoja de vida y para presentar una entrevista, entre otros.

 

Por otra parte, Daniel* es un joven de 20 años, quien junto a su mamá y su hermana salieron del departamento del Meta huyendo del reclutamiento forzado y la violencia. Después de recorrer varias ciudades llegaron por segunda vez a Bogotá con la esperanza de iniciar un nuevo proyecto de vida. Al poco tiempo de llegar a la Capital asistieron a la Feria SEFRE y allí, Daniel y su hermana, se inscribieron en la formación técnica que ofertaba COREDSA. “Me parece muy chévere esta oportunidad, estamos recién llegados y no tenemos nada, mi mamá está buscando trabajo y queremos quedarnos en Bogotá y si uno no tiene un título es muy difícil conseguir trabajo. Es una oportunidad para que quienes venimos del campo podamos tener una carrera y así es más fácil salir adelante”, comenta Daniel al respecto.

 

La Alta Consejería continúa en la tarea de aunar esfuerzos para brindarle a la población víctima que reside en Bogotá más y mejores oportunidades de educación y empleo con el fin de apoyar el proyecto de vida que inician en la Capital.