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LA ALTA CONSEJERÍA PARA LOS DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS, LA PAZ Y LA RECONCILIACIÓN

Viernes, Abril 15, 2016 - 07:30

Denuncia las amenazas y hostigamientos dirigidos a los delegados y delegadas de las Mesas de Participación Efectiva de las Víctimas del Conflicto  Armado, líderes y  lideresas sociales y víctimas del conflicto armado interno, que han sido comunicadas en el panfleto con el encabezado: ”Águilas Negras – Bloque Capital” en el que se dice “se sentencia a muerte a todos aquellos que promuevan espacios que vienen organizando los que ya tenemos en la mira a las organizaciones que han conformado la famosa Red de organizaciones de ciudad bolívar, al igual que a sus líderes Jose Eduardo Romero, William Peña, Amalia Peña, Jorge Ariza, Alba Marina Quiñonez, Eliana Rocio Alvarado, la llamada mesa distrital, todos condenados a muerte”.

 

Manifestamos públicamente, la alta preocupación que tiene la Administración de la “Bogotá Mejor para Todos”, por el riesgo que representan estas denuncias, y los señalamientos y afectaciones que se derivan de éstas. En este sentido, hacemos un llamado público de solidaridad y denuncia con las víctimas del conflicto armado, actores centrales en el proceso de paz. Las Mesas de Participación de Víctimas son un espacio reglamentado, para el caso de Bogotá por los Decretos 035 y 159 de 2015. Éstas, son la instancia para el diálogo y construcción de propuestas de política pública para las víctimas del conflicto armado.

 

Estigmatizar a sus delegadas y delegados, es un acto que los revictimiza, pone en riesgo su liderazgo y la consolidación del trabajo que se realiza al interior de dichos espacios, además de atentar contra la democracia y el momento de construcción de paz por el que atraviesa el país. Bajo ese escenario, hacemos un llamado a todas y todos los residentes del distrito capital a la defensa de la paz, y a la construcción de una ciudad en la que cada uno de sus habitantes gocen de oportunidades para la inclusión y el desarrollo de sus apuestas de vida. Nuestra ciudad se proyecta como ciudad ejemplo para la reconciliación y la consolidación de la paz.

 

Defendemos la vida, la participación y la integridad de nuestros líderes y lideresas.

 

 

Ángela Anzola de Toro

Alta Consejera para los Derechos de las Víctimas, la Paz y la Reconciliación

 

 

LAS VÍCTIMAS DEBEN TRASCENDER SU CONDICIÓN DE VULNERABILIDAD PARA VOLVER A SER CIUDADANOS AUTÓNOMOS Y FELICES”: ALTA CONSEJERA PARA LOS DERECHOS DE LAS VÍCTIMAS, LA PAZ Y LA RECONCILIACIÓN

Lunes, Marzo 14, 2016 - 14:15
  • Si la decisión de las víctimas es quedarse en la capital, debemos ayudarles a integrarse; por el contrario, si deciden retornar, debemos brindarles apoyo para la reconstrucción de proyectos de vida en otros municipios. Tenemos que garantizar la oferta institucional para las víctimas en medidas de ayuda humanitaria inmediata y de transición”, dijo la Alta Consejera para los Derechos de las Víctimas, la Paz y la Reconciliación

 

  • El Distrito debe contribuir a la superación de la fase de asistencia y atención haciendo énfasis en mejorar calidad y cobertura en educación, así como facilitar el acceso a capacitación para el trabajo, el emprendimiento y la empleabilidad, para aportar a su estabilidad socio-económica en áreas acordes con las necesidades de recurso humano del sector formal.

 

En el marco del Foro "Paz y Posconflicto" realizado hoy en el Centro Memoria Paz y Reconciliación, como parte de la instalación de la Comisión Accidental de Paz, del Concejo de Bogotá, la Alta Consejera para los Derechos de las Víctimas, la Paz y la Reconciliación, Ángela Anzola, anunció que el distrito tiene como reto de cara al posconflicto la implementación de una política pública de asistencia y atención con un enfoque transformador.

 

Este nuevo enfoque consiste precisamente en que las víctimas superen su condición de vulnerabilidad y se integren a la ciudad en condiciones de equidad, articulando la oferta institucional para atender las necesidades, tanto de víctimas como de desmovilizados, entendiendo a estas personas como ciudadanos en ejercicio de sus derechos y deberes: “Queremos trabajar con las víctimas en su educación, en sus temas de emprendimiento y queremos trascender. Con la Nación vamos a generar acciones coordinadas, complementarias y concurrentes frente a las competencias de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, en materia de subsistencia mínima, estabilización socio-económica y medidas de reparación integral. Queremos vincular a la empresa privada en procesos de construcción de memoria"

 

Anzola, presentó los frentes de trabajo de la Alta Consejería en esta nueva etapa de atención a víctimas: fortalecer las mesas distritales autónomas: afro, indígena, de mujeres y mesas locales; consolidar la participación de la población LGBTI mediante el trabajo conjunto con la Dirección de Diversidad Sexual de la Secretaría Distrital de Planeación y la Secretaría Distrital de Integración Social; articulación con la Unidad de Víctimas para contribuir a la reparación colectiva; la implementación de la Cátedra para la paz; garantizar la oferta institucional para las víctimas en medidas de ayuda humanitaria inmediata y de transición; contribuir a la superación de la fase de asistencia y atención haciendo énfasis en mejorar calidad y cobertura en educación, así como facilitar el acceso a capacitación para el trabajo, el emprendimiento y la empleabilidad, para aportar a su estabilidad socioeconómica en áreas acordes con las necesidades de recurso humano del sector formal; identificar necesidades de la población víctima y direccionar mediante los planes integrales de atención, a la oferta distrital y nacional pertinente, promoviendo procesos de retorno o reubicación teniendo en cuenta los principios de voluntariedad, seguridad y dignidad, entre otros.

 

Resaltando la importancia de la Comisión Accidental de Paz y Posconflicto del Concejo, advirtió que el Distrito va a continuar con la atención a víctimas desplazadas, como lo demanda la Ley 1448: “Vamos a hacerlo de la manera más eficaz, eficiente, humana y digna”, dijo Anzola. “También le apostamos al tema de retorno y reubicación a la luz de un escenario de posconflicto cuando tengamos garantías de seguridad y proyectos productivos. Hay víctimas que querrán retornar o reubicarse, otras querrán quedarse en la ciudad y queremos que recobren su autonomía y se sientan bien en la ciudad”.

 

La Alta Consejera señaló que la pedagogía para la paz se adelantará con el Centro Memoria, a través de actividades de sensibilización a la ciudadanía. “La reconciliación es un objetivo primordial. El perdón es algo personal, pero si podemos propiciar procesos de reconciliación para que el tejido social de la sociedad se restaure. Con la firma del proceso de paz, se van a gestar muchos procesos como el de la Comisión de la Verdad, y otros.

 

Angela Anzola invitó al Concejo de Bogotá a trabajar en la estrategia de construcción de paz, e instó para que en los próximos 4 años se logre consolidar un dialogo con sectores y organizaciones sociales e identificar nuevos actores como el sector privado, en especial los empresarios cuyo compromiso no sea solo en términos de contratación de víctimas y desmovilizados, sino en temas de construcción de memoria y paz.

 

Finalmente, la Alta Consejera hizo referencia al proyecto de los laboratorios de paz en Sumapaz y Usme: "Esta idea de trabajar en Sumapaz la implementación de los Acuerdos no es nueva, pero es una oportunidad de iniciar procesos de reconciliación concretos para convertir y consolidar a Bogotá como ciudad de paz."

 

 

Casi 55.000 niños víctimas del conflicto viven en Bogotá

Viernes, Febrero 19, 2016 - 15:00

 

En Bogotá residen 54.743 niños y adolescentes víctimas del conflicto armado, según el Sistema de Información de Víctimas de Bogotá (SIVIC). Llegan a la ciudad a vivir sobre todo en las localidades de Ciudad Bolívar, Bosa, Kennedy, Suba, San Cristóbal y Usme.

 

Arriban a Bogotá con sus familias, luego de haber sido víctimas en otras regiones. La mayoría elige la capital como su destino por considerar que pueden tener más oportunidades, el Distrito los atiende y de acuerdo al estado de vulnerabilidad, les brinda ayuda, que puede ir desde albergue temporal, alimentación y aseo hasta atención primaria en salud.

La Administración Distrital, a través de sus centros y puntos de atención a víctimas, ha atendido 23.523 niños de 0 a 5 años, 18.951 entre 6 y 12 años y 12.681 entre 13 a 17, según el SIVIC.

 

Con la estrategia ‘Atrapasueños’, la Alta Consejería para los Derechos de las Víctimas y la Secretaría de Integración los atienden en las casas de Memoria y Lúdica. Allí juegan, les enseñan teatro y danza y a través de estas actividades los expertos pueden identificar y priorizar sus necesidades en salud, educación y entorno social.

 

Ángela Anzola, Alta Consejera para las Víctimas en Bogotá, asegura que los expertos en temas de infancia y adolescencia  inmediatamente buscan información que les permita saber de primera mano qué necesidades tienen los pequeños en materia de educación, vivienda, salud y otros temas prioritarios.

 

“Si los niños necesitan ser ubicados en instituciones educativas, pueden acceder a un cupo en el colegio más próximo al sitio donde se estén alojando”, explica. “Hay muchos modelos educativos que se usan cuando los niños llegan a la ciudad en cualquier momento del calendario escolar“, aclaró, ante la duda sobre lo que sucede si no llegan al inicio del año escolar.

 

Con relación al tema de la salud, los menores entran en la oferta que el Distrito y la Nación tienen para garantizar una atención inmediata y oportuna, en caso que así lo requieran. De hecho, las entidades prestadoras de salud tienen la obligación de atenderlos en caso de una urgencia.

 

Si las familias quieren retornar a su lugar de origen o reubicarse en algún otro lugar del país el Distrito, de la mano del gobierno nacional, apoya y facilita el retorno y analiza que los hechos que los victimizaron no vuelvan a ocurrir.

 

“Un ejemplo de ello fue el retorno de la comunidad Embera, realizado a Mistrató y Pueblo Rico (Risaralda). Allí, Bogotá invirtió en vivienda y  proyectos productivos para garantizar la sostenibilidad del retorno”, afirmó Anzola.

 

En Bogotá, la Alta Consejería para los Derechos de las Víctimas, da cuenta de por lo menos 600.000 personas que declararon como víctimas del conflicto armado interno, de esas un promedio de  535.000, se encuentran incluidas en el Registro Único de Víctimas, (RUV).

 

Las víctimas del conflicto armado que llegan a Bogotá pueden acercarse a cualquiera de los centros de atención, ubicados en las localidades  que cuentan con mayor recepción de esta población en la ciudad: Ciudad Bolívar, Kennedy-Patio Bonito, Bosa, Rafael Uribe Uribe, Chapinero, Sevillana, Suba, y dos puntos adicionales que están en Mártires y Terminal de Transporte.